Frustración… Uno de los obstáculos más difíciles

¿Qué hacer y qué NO?


Todos hemos sentido esa sensación que se apodera de nuestro cuerpo cuando hay algo que queremos alcanzar y no podemos; nos sentimos estancados, atrapados y nos cuesta enfocarnos en cómo solucionarlo.

Imaginen lo que sienten los niños, quienes cuentan con menos estrategias para lograr solucionar sus problemas y lidiar con la frustración de una manera constructiva.

¿Qué es la Frustración?

Ésta surge cuando el camino hacia una meta o deseo se encuentra bloqueado; la mayoría entendemos a esta emoción como algo negativo, pero en realidad es mucho más complejo que eso. Es más, la frustración nace como una emoción positiva, ya que es la que nos motivará a buscar la solución a un determinado problema o a buscar la forma de remover un obstáculo, por lo que intentamos una y otra vez hasta conseguir nuestro objetivo. Por lo tanto tiene un valor adaptativo.

Sin embargo, si no logramos sobreponernos al obstáculo o problema presentado, la frustración puede tornarse verdaderamente ‘destructiva’ y, de no lidiar con ella de una manera adecuada, puede generar una cadena de emociones y mutar en ira y, finalmente en desesperación.

En los niños, cada vez que caen en esta cadena, van perdiendo la confianza en sí mismos y en su habilidad para alcanzar sus metas y en su capacidad para hacer diferentes cosas.

¿Cómo los ayudo?

Nuestro rol en la frustración

La forma en que los niños lidiarán con la frustración será influenciada directamente con la forma en que nosotros reaccionemos a ella.

Aunque no hay una ‘receta mágica’ y debemos entender la frustración como parte de la vida, tenemos algunas técnicas para ayudar a tus niños a lidiar con ella.

  • Expresar emociones

Cuando los niños se enfrentan a un problema que no logran solucionar fácilmente, es importante que los niños sepan que está bien llorar e incluso enojarse, lo importante es ayudarlos a verbalizar lo que les pasa, debemos estar ahí para escucharlos, pero no para resolver el problema por ellos, porque eso sólo es una solución ‘parche’ y no estará añadiendo nuevas estrategias a su actuar.

  • Crear un balance

Las normas y límites son esenciales para los niños, les enseña a autorregularse, entre otras cosas. Pero es importante que sepan que sus ideas también cuentan, por lo que traten de darles a sus hijos opciones cuando sea posible y, especialmente, déjenlos buscar soluciones cuando se enfrenten a dificultades.

  • Paso a paso

Para ayudar a los niños a enfrentar tareas que puedan resultar muy desafiantes o extremadamente complejas, podemos desmembrarla en partes, es decir, darles las partes de las tareas que puedan hacer primero para ir ‘atacando’ las más complejas de a poco. Esta forma de tomar los problemas les ayudará a desarrollar habilidades fundamentales para sus vidas.

  • Tomar recreos

Cuando vemos que un niño está frente a una tarea muy compleja y que comienza a ser frustrante para él, en lugar de quitársela o darle la solución podemos establecer un tiempo de 3 minutos y tomar un recreo de esa tarea, dar una vuelta a la pieza, mirar un libro, ejercicios de respiración u otra actividad que permita refrescar la mente; de esta manera podemos calmarlo antes de que lo quiera intentar nuevamente.

  • Juegos de mesa

Estos nunca pasan de moda, nos enseña a respetar turnos, lidiar con perder, resolver problemas, seguir reglas, entre otros. La clave está en conversar y pasar un rato agradable, los niños aprenderán a jugar y disfrutarán sin importar quién gane o pierda.

Una Buena Actividad

  • Mapa del Cuerpo

Como los niños aún no hacen conexiones entre sus partes del cuerpo y sus emociones, es interesante hacerles notar que hay lugares que se ponen más tensos cuando nos enojamos o frustramos.

Dándoles una silueta del cuerpo pídanles que identifiquen las partes que se sienten ‘extrañas’ o se aceleran cuando sienten enojo, les pueden decir por ejemplo: “Mi corazón se acelera cuando no me sale algo y me enojo ¿a ti te pasa?”. Pinten todos esos lugares que identifiquen de color rojo, díganles a sus niños que cuando sientan que esos lugares ‘se están poniendo rojos’ es la señal que les envía su cuerpo porque necesitan pedir ayuda.

Mapa de mi cuerpo

Mapa de mi cuerpo

Principalmente debemos ser modelos de cómo actuar frente a situaciones frustrantes, si nos enojamos fácilmente, dejamos los problemas sin resolver, somos impacientes y no dejamos que nuestros niños se equivoquen y busquen estrategias por sí mismos, ellos probablemente reaccionarán de la misma manera frente a las dificultades y no lograrán desarrollar una forma positiva de utilizar la frustración. Por el contrario, si actuamos calmadamente, positivos y buscamos soluciones a nuestros problemas, seguramente ellos también lo harán.

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