¡Pequeño científico en acción!

El método científico para niños


Los niños son naturalmente curiosos y su disposición a hacer preguntas, plantear hipótesis, explorar e investigar son parte de quienes son. Como adultos podemos llevar esa motivación al siguiente nivel y aprovechar las oportunidades que nos ofrece su propio interés por descubrir el mundo que lo rodea para desarrollar habilidades de pensamiento más complejas, imagínate tu hij@ está interesad@ en lo científico y aún no lo sabes!

El método científico para niños

El método científico es una técnica que se utiliza para explorar fenómenos científicos o naturales y profundizar nuestra comprensión de cómo las cosas funcionan. La buena noticia es que puede ocuparse con niños para responder a las preguntas que le surjan espontáneamente (“¿Por qué las burbujas no pueden ser cuadradas?”) o experimentos que les planteemos. Aquí les damos el paso a paso:

  • Paso 1: Hacer Preguntas

Muchas veces cuando los niños nos hacen preguntas, como “¿Por qué no salen plantas en las veredas?”, los adultos les damos una serie de respuestas lógicas y bien informadas. En vez, te proponemos tomar esas preguntas como punto de partida para comenzar una exploración científica.

  • Paso 2: Hacer una investigación preliminar en base a la pregunta

Los adultos podemos ayudar a los niños a reunir información que tienen a la mano, como recordar lo que saben sobre las semillas, sobre el suelo, etc. También mirar libros o el suelo en el que crecen las plantas.

  • Paso 3: Construir una hipótesis

Ahora que el niño ha recabado algo de información, los adultos podemos invitarlos a plantear su propia idea que pudiera responder la pregunta original, en el caso de nuestro de ejemplo: por qué las plantas no crecen en la vereda. O sea una hipótesis. Podemos preguntarles “¿Qué crees tu?, ¿Cuál es tu hipótesis?” y anotar la respuesta, por ejemplo: “Porque la vereda es muy dura”, en algún lugar para luego revisarla.

  • Paso 4: Conducir un Experimento para probar la hipótesis

En conjunto pueden pensar en alguna forma de probar la hipótesis, por ejemplo plantar una semilla en tierra y otra en cemento. De ser necesario se puede ir registrando diariamente lo que va sucediendo con el experimento, dibujando o tomando fotos.

  • Paso 5: Analizar los datos

Luego de reunir evidencia suficiente es momento de analizar la información y ver si la hipótesis plateada respondía efectivamente la pregunta o no. Le puedes preguntar: ¿Crees que tu hipótesis era correcta?

  • Paso 6: Comunicando los resultados

Teniendo ya los resultados de su investigación podemos proponerle a los niños hacer una presentación de sus hallazgos, a través de dibujos, fotos, un poster, entre otros. Podemos cerrar el proceso con: ¿Te quedan preguntas que aún no hayas logrado resolver?, lo que nos llevará a una profundización de la indagación o a una nueva investigación, comenzando el ciclo otra vez.

¡Niños y niñas aprendiendo del mundo que los rodea!

Una de las grandes lecciones que debemos dejarle a nuestros niños cuando realizan investigaciones como esta es que los errores son parte del aprendizaje y que siempre hay oportunidad para equivocarse y probar una nueva hipótesis, además es importante transmitir que no siempre hay respuestas correctas.

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