¿Por qué los niños prefieren las cajas?

Un misterio por resolver….


Cada cumpleaños o navidad escogemos costosos y maravillosos juguetes para nuestros niños, sin embargo por alguna extraña razón ellos se entretienen por largo tiempo con el envoltorio y con la caja, más que con el juguete mismo; y nos preguntamos ¿Habrá alguna razón?

Bueno, la razón se encuentra en su desarrollo… mientras que el juguete es hermoso e interesante para los adultos, un niño de un año no puede hacer mucho con él. Es decir, un peluche, por ejemplo, no ofrece las infinitas posibilidades que la caja o el papel dan para poder explorarlos con todos sus sentidos.

Piaget, quien estudió el desarrollo infantil, definió esta etapa como la del juego sensoriomotor; éste se caracteriza porque los niños exploran activamente los objetos que los rodean, primero con sus ojos y luego con sus manos y bocas.

Un poco sobre el desarrollo

Durante los dos primeros meses de vida, los niños miran los objetos, ya que sus manos y dedos aún no están listos para estirarse y alcanzarlos.

Luego, entre los 4 y 6 meses, los niños intentan coger y sostener los objetos, llevándolos a sus bocas; mejorando su coordinación viso-motriz al hacerlo.

Entre los 6 y 8 meses, sus habilidades y juegos se vuelven más complejos. Aprenden a transferir juguetes de una mano a otra, darlos vuelta, dárselos a alguien más y a manejarlos con sus dedos. Así mismo, son capaces de cambiar un objeto por otro; comienzan a desarrollar el sentido de permanencia (comprender que los objetos que ‘desaparecen’ siguen ahí, por ejemplo detrás de una mesa).

Volviendo a la Caja…

Son estas etapas las que hacen del papel de regalo y las cajas tan interesantes… ya que son estos elementos los que les darán a los niños las posibilidades de explorar que realmente necesitan. Escuchar los sonidos que hacen, romperlos o rasgarlos, rellenar la caja con pequeños pedazos de papel, etc. Infinitas posibilidades… ¡Experimentación!

Juego Simbólico

A medida que crecen, la caja se convertirá en una casa, en un auto o un sombrero; una más pequeña en un teléfono o en lo que se imagine. Jugarán por sí solos, pero también lo harán paralelamente a otros niños. Ahora estaremos desarrollando la ¡Imaginación!

Puedes ver más sobre el juego en el siguiente artículo Aprender Jugando… Jugando a Aprender.

Pregúntate

Observa a tus niños jugar y pregúntate: ¿Qué te dice su juego acerca de su desarrollo? ¿Cómo usa sus sentidos para explorar los objetos que le rodea? ¿Qué le interesa? ¿Hay lugares adecuados para que pueda jugar?

¡Prueba esto!

Si tu hijo tiene menos de 12 meses, ofrécele un objeto nuevo cada semana. Algunas sugerencias son:

  • Llena una canasta con objetos que puedan atraerle al tacto, olerlos y oírlos. Pueden incluir una pequeña almohada o cojines sensoriales (los pueden hacer ustedes mismos y rellenarlos con palitos de canela u otros objetos aromáticos), cucharas de palo, etc.
  • Dales contenedores plásticos o metálicos, que puedan tirar o llenar.
  • Colecciones de tapas y botellas o cajas que puedan abrir y cerrar.

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