Empatizando y decodificando frases típicas de los niños

¿Qué quieren decir cuando dicen…?


Muchas veces escuchamos frases como Nadie me quiere, Es muy difícil, Estoy aburrido…

Como padres y educadores no siempre sabemos cómo lidiar o ayudar a nuestros niños cuando ellos se manifiestan de esta manera; en ocasiones ‘sobre reaccionamos’ y les traspasamos nuestras propias aprensiones y miedos o en otras ‘subestimamos’ las implicancias que estas frases, sentimientos o emociones pueden estar teniendo en su día a día.

Lo primero que se nos ocurre es si es simple imaginación, exageración o realmente está teniendo un problema serio. Según la PhD Jennifer Hartstein, probablemente la situación se encuentra más bien en el medio; los niños tienden a ver las cosas en blanco o negro, ya que aún están descubriendo cómo interpretar concretamente lo que sienten.

Entonces… ¿Qué hacemos? ¿Cómo reaccionamos y validamos sus sentimientos sin ‘teñirlos’ con los nuestros?

Para esto recopilamos algunas de las frases que comúnmente hemos escuchamos de apoderados que llegan a nuestras salas con inquietudes y sobre cómo trabajarlas con sus hijos.

“Mi profesora no me quiere”

Lo que puede significar: Que tu hijo esté avergonzado por alguna situación, como no haber entendido algo adecuadamente, que le hayan llamado la atención por algo que hizo o se sienta incómodo por alguna situación puntual.

Cómo manejarlo: Escuchar su lado de la historia e indagar haciéndole preguntas como: ¿Por qué crees que no te quiere? ¿Qué te ha dicho? ¿Qué pasó antes de que te dijera eso? ¿Te había dicho algo así antes?

No indaguen en el tema del ‘cariño’, ya que esto los alejará del tema de fondo. Por otro lado, a través de estas preguntas podremos averiguar si la situación se generó por algo específico, como llamarle la atención por pelearse con alguien o porque lo dejó trabajando más tiempo que a los demás, explicándole que su profesora quiere que solucione sus problemas conversando en lugar de peleando o que al hacerlo trabajar quiere que se esfuerce porque él puede dar más.

Tener en mente: Si no es una situación aislada, sino que se da recurrentemente, pidan una reunión con su profesora para que puedan conversar sobre el problema y buscar una solución en conjunto.

profesora y alumna

“No tengo amigos”

Lo que puede significar: En un principio, tu hijo puede estar teniendo simplemente un mal día; imagínate llegando a tu casa y diciendo “Me carga mi trabajo”, probablemente no es verdad, pero es un sentimiento que surge desde situaciones puntuales e igualmente válidas. A lo mejor hoy no fue incluido en el juego que quería o no encontró algún grupo que lo siguiera en el juego que él quería organizar, etc.

Cómo manejarlo: La Dra. Hartstein plantea que se debe preguntar qué sucedió y luego proponerle que busquen diferentes soluciones posibles, como ceder en los juegos propuestos por otros, buscar nuevos grupos de niños, acudir a sus profesoras por ayuda, entre otras.

Tener en mente: Si tu hijo realmente nunca es incluido, ayúdalo a socializar más con otros niños, invitando compañeros a la casa. Conversa con su profesora sobre lo que ocurre en clases y durante los recreos; busquen soluciones y estrategias para ayudarlo a establecer lazos con otros.

jugando en el patio

“No tengo nada con que jugar”

Lo que puede significar: Claramente no es por falta de juguetes, pero los niños de hoy en día tienen mucho tiempo estructurado y diseñado para ellos, por lo que les cuesta mucho ‘entretenerse a sí mismos’.

Cómo manejarlo: Pueden ofrecerle sugerencias como: construir una torre con Legos o armar un puzle. Pero es importante dejarles la decisión a ellos y no dejar todo lo que están haciendo para ir a jugar con ellos. Si continúa sin saber qué hacer, motívenlo a desarrollar una actividad por al menos 20 minutos y vean si aún está aburrido.

Sólo no lo dejen nada más recurrir a la TV, ya que una de las principales razones por la que los niños tienen problemas para crear juegos por sí mismos es el abuso de la tecnología.

Tener en mente: Seamos honestos… ¿Cuándo fue la última vez que jugamos con nuestros hijos? En ocasiones estoy aburrido puede ser realmente un llamado de atención y es necesario para algo de tiempo de calidad con él.

aburrido

“No puedo hacer esto, es muy difícil”

Lo que puede significar: La mayoría de los niños están preocupados cuando comienzan una actividad nueva y les cuesta expresar su miedo a fracasar, y en su lugar prefieren optar por decir no puedo en lugar de tengo miedo de que no me resulte.

Cómo manejarlo: Nuestro trabajo es motivar sin presionar; nunca decirles que son buenos para todos y que no pueden fallar en nada, sino que es normal que nos equivoquemos en algo o que algo nos cueste, a todos nos pasa, especialmente cuando estamos intentando algo nuevo.

Una buena recomendación es compartir alguna historia sobre alguna equivocación nuestra o de algo que nos haya costado mucho y que necesitamos de mucha práctica para lograr.

Tener en mente: Si no es una actividad nueva, podría ser que realmente esté sufriendo de ansiedad al intentar realizar una determinada tarea, en ese caso intentaremos invertir su propia lógica suavemente. Por ejemplo si dice que no tocará el piano porque olvidará la pieza, pregúntenles si alguna vez la han olvidado antes… ¿No? Entonces, ¿Por qué pasaría ahora? En ocasiones basta con ponerse en el escenario previamente para que parezca menos atemorizante.

“Me duele la guata”

Lo que puede significar: Si ocurre justo antes de un suceso importante, podría estar fingiendo una enfermedad en lugar de admitir que lo que siente es miedo. Otra posibilidad es que ya no quiere realizar una actividad, como clases de football o taller extra programático y no se atreve a hablar contigo.

Cómo manejarlo: No asumamos que el dolor es imaginario inmediatamente; los niños pequeños tienen más dificultad para separar síntomas emocionales y físicos, por lo que al estar nerviosos o ansiosos por algo puede sentirse como un dolor de estómago. En lugar de ponerlo en duda díganles que eso definitivamente debe ser doloroso o complicado, y pregúntenles si les duele otra parte de su cuerpo. Esto validará sus sentimientos y los motivará a abrirse con ustedes.

Tener en mente: ¿Estamos sobrecargando a nuestros hijos? Tal vez está participando de demasiadas actividades y se ha vuelto mucho para él y ahora está buscando una forma de salir o bajar la cantidad de cosas que debe hacer.

mom-talking-to-kids

Como vimos, éstas y otras frases que escuchamos de nuestros niños pueden tener muchas explicaciones que no necesariamente tienen que ver con la que nosotros les damos, es por eso que debemos indagar, escuchar y conversar con los niños para poder buscar soluciones en conjunto y poder encontrar la verdadera raíz de sus problemas.

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