Cómo abordar la muerte de un ser querido

Octubre 15, 2017

Consejos para utilizar con preecolares


La pérdida de un ser querido es un momento difícil para todos y los niños lo viven de diferentes maneras. A veces esta pérdida puede ser a raíz de un hecho trágico, mientras que en otros casos puede ser parte del proceso natural de la vida: nacer, crecer, envejecer. Pero sea cual sea el origen de esta pérdida, es importante apoyar y guiar a nuestros niños para que puedan elaborarla de la mejor manera. Por este motivo conversamos con la Psicóloga Dafne Rodríguez, quien compartió con nosotros algunos consejos para abordar el tema con niños en edad preescolar.

¿Cómo entiende un niño la muerte?

—La Psicóloga nos explica que los preescolares tienen una comprensión limitada de la muerte ya que su manera de pensar es muy concreta, lo que se suma a que tienen un concepto limitado del tiempo. Esto implica que tienen la idea de que la muerte es algo reversible y que cuando alguien muere en algún momento despertará para volver a llevar una vida normal. Por este motivo es necesario ser pacientes para explicarle una y otra vez lo ocurrido y lo que significa la muerte. Para esto, puede ser útil hacer referencia a los muchos momentos de la vida cotidiana donde la muerte está presente: en la naturaleza, muerte de mascotas.

¿Cómo enfrentar la muerte de un ser querido con tu hijo pequeño?

La Ps. Dafne Rodríguez nos da los siguientes consejos para explicarle a los niños lo sucedido:

  • —Lo idea es que sean los padres o los familiares con un vínculo afectivo cercano quienes le cuenten lo sucedido al niño. Se recomienda que esto se haga lo antes posible y en un espacio tranquilo.
  • —Utilizar un tono de voz calmado y estar atento a la necesidad de contacto físico (abrazos, sostener su mano, etc).
  • Debido a que los niños menores de 5 años suelen tomar las cosas de manera literal, se recomienda evitar utilizar eufemismos como: “se ha ido”, “lo hemos perdido“, “ha desaparecido”, “se ha quedado dormido para siempre” o “Se ha marchado de viaje“, ya que, situaciones comunes como un viaje de uno de los padres o incluso ir a dormir en la noche, pueden generar miedo. Es mejor decir la verdad y explicar qué significa estar muerto (por ejemplo, explicar que el cuerpo se detiene y deja de funcionar) y las causas de la muerte (usar el adverbio “muy” puede ser un buen recurso: “Estaba muy, muy enferma”.
  • Se recomienda adecuar una respuesta veraz pero adaptada a la edad y madurez del niño, sin ahondar en detalles que no aporten nada, pero sin ocultar la tristeza y el dolor que siente el adulto que lo explica.
  • —Es bueno hablarle a los niños sobre las posibles reacciones tras la pérdida: tristeza, enojo, confusión, no hay una única manera de expresar el dolor. Hay que darle permiso para expresar sus emociones.
  • —Dejarle participar en algunos de los rituales de despedida y hacerlos partícipes de la despedida, sugiriéndole que prepare algún detalle especial que exprese su amor por la persona fallecida: un dibujo, una carta o lo que estimen conveniente.
  • —Explicarle lo que va a ocurrir a partir de ahora, en especial si la muerte del ser querido generará un cambio en la vida cotidiana del niño, así evitamos que sienta ansiedad y temor. Por ejemplo, “La tía Sole te va a ir a buscar al colegio, como lo hacía la abuela”.
  • —Animarle a hacer preguntas, resolver dudas, miedos y preocupaciones.
  • Acoger, confortar y cuidar. Darle tiempo al niño para procesar la pérdida.

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