Buenas Noches Gorila

Muchas imágenes y pocas palabras…


Peggy Rathmann nos propone una historia acumulativa, en la que página a página se va sumando un nuevo animal, narrada casi exclusivamente a través de las imágenes. Las únicas palabras que aparecen en la historia son los globitos que pronuncia cada personaje con la frase “Buenas noches”. Sin embargo, esta sencillez no impide la construcción de una historia muy entretenida, tierna y divertida que seguramente disfrutarán desde los más pequeños hasta los adultos.

Esta es la historia de un guardia del zoológico agotado que se prepara para ir a dormir, de un monito muy inquieto y de un grupo de animales, los cuales, a medida que son liberados, se van sumando silenciosamente en fila india tras el guardia, quien no sabe lo que sucede a sus espaldas. Los traviesos animales acompañan a su cuidador hasta el interior de su casa con el plan de dormir todos juntos.

Los colores de Buenas Noches Gorila son alegres, vivos, el tipo de color que gusta a los niños pequeños; el título y portada también los atrae.

Ideas para el momento de leer el libro con los niños:

– Detenerse en cada una de las ilustraciones ya que cada página esconde detalles e historias secundarias por descubrir. En la primera página, por ejemplo, puedes conversar con tu hijo en relación a que el gorila le saca las llaves al guardia sin que éste se entere. En su jaula, pueden observar los distintos objetos que hay: un gorila de juguete, una bicicleta, plátanos y un ratoncito con un globo.

– Continuar con la misma dinámica en las páginas siguientes e ir haciendo notar cómo cada animal tiene su animal de juguete y cómo, a medida que son liberados, se van sumando a la fila los diferentes animales. Detrás del guardia, el gorila, y luego el elefante y detrás el león y así sucesivamente. Pueden intentar acordarse del orden sin mirar el libro como también realizar los sonidos de cada animal. ¡Este es un buen ejercicio de memoria secuencial!

– En la página en que ingresan todos los animales a la casa del guardia, pueden detenerse a observar las diferentes fotos que aparecen colgadas en la pared. Pueden jugar a intentar identificar qué animal aparece en cada una.

– En la página en la que los animales se están acomodando para dormir, dar tiempo para buscar dónde está cada uno. Puede imitarse también el sonido del bostezo para generar el clima de la habitación.

– Al llegar a la página en negro en la que todos dicen buenas noches, intentar poner voces diferentes para cada uno de los globitos que aparecen. Puede también agregarse luego el sonido característico de alguno de los animales presentes (el rugido del león, por ejemplo).

– Una vez que se ha leído el cuento, puedes empezar a notar una serie de historias secundarias que se plantean desde la ilustración. Por ejemplo, pueden ir siguiendo dónde está el ratoncito en cada una de las páginas y qué ha hecho con el plátano que transportaba. O ver qué sucede con el globo. O qué llave es para qué jaula. Al comenzar a mirar estas historias paralelas, estamos educando el análisis visual de nuestros pequeños lectores, descubriendo que ningún detalle está librado al azar.

Ficha del Libro

Autora: Peggy Rathmann

Editorial: Ekaré

ISBN: 0399243003

Encuéntralo en

¡Siempre es Tiempo para #AprenderJuntos con El Libro de la Semana!

 

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