Atención y concentración ¿Son sinónimos?

Descubre sus características y cómo desarrollarlas


A muchos nos pueden haber dicho que nuestros hijos tienen problemas de atención y concentración, pero ¿son lo mismo? ¿Qué tienen de diferente? ¿Cómo ayudo a mi hijo? Bueno, en este artículo esperamos aclarar estas y otras interrogantes.

La atención y la concentración son procesos psicológicos que se encuentran relacionados de manera directa. Algunos expertos señalan que son etapas de un mismo proceso.

¿Qué es la Atención?

La atención es la capacidad que tenemos las personas para seleccionar la información de nuestro entorno. La selección de esos estímulos depende de:

  1. Las características del estímulo
  2. Las necesidades y experiencias de la persona
  3. Las demandas del medio.

¿Qué es la Concentración?

La concentración es la capacidad de mantener la atención focalizada sobre un estímulo, ya sea una tarea, objeto, actividad, etc.

De esta manera, para lograr cualquier aprendizaje, se requiere de ambos procesos psicológicos. Sin concentración es muy difícil lograr un aprendizaje de habilidades y conceptos más complejos, como son los temas que se tratan en el colegio. Así, atención y concentración con imprescindibles para el proceso aprendizaje de nuestros hijos.

¿Cómo favorecer la atención y la concentración en mi hijo?

  • Al momento de realizar las tareas escolares evitar las distracciones como ruidos o falta de materiales. Propiciar un entorno tranquilo y cómodo.
  • Cuando juguemos o realicemos actividades con nuestros hijos pequeños, es bueno cambiar la tarea cada cierto tiempo. Los cambios de tareas ayudan a iniciar el proceso de atención nuevamente, prolongando este proceso.
  • Crea rutinas y hábitos: si un niño se acostumbra a concentrarse todos los días a la misma hora, luego de un tiempo le significará menos esfuerzo hacerlo.
  • Establecer tiempos de trabajo: al realizar alguna tarea es bueno señalarle a los niños cuanto tiempo disponen. Para esto se puede marcar en el reloj “de palito” el número al cual debe llegar el minutero. Así podrán ir regulando sus ritmos de trabajo.
  • Tu hijo debe saber cuál es el objetivo de la actividad y qué se espera de él.
  • Una buena estrategia para ejercitar la atención es que, al finalizar la actividad, tu hijo te cuente lo que ha realizado y cómo lo hizo.

Tiempo de atención promedio de los niños según la edad:

  • 0 a 1 año: 2 a 3 minutos
  • 1 a 2 años: 7 a 8 minutos
  • 2 a 3 años: Hasta 10 minutos
  • 3 a 4 años: Hasta 15 minutos
  • 4 a 5 años: Hasta 20 minutos
  • 5 a 6 años: Hasta 25 minutos

¡Mucha suerte y paciencia, recuerda que cada niño es único y así también sus ritmos!

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